RECUERDOS INFANTILES
Volvemos al tajo...
El otro día estaba poniendo una lavadora ( "poniendo"de meter la ropa dentro y darle al botón para que lave, no poniendo de "poner-instalar", que eso ya lo hice en su momento...ok??) y no sé cómo me vino a la cabeza lo mucho que me gustaba, siendo pequeña, ver como funcionaba la lavadora de mi casa.
Cuando oía el sonido del agua entrando por la cajita esa tan mágica que tenía, donde se ponía el jabón y no sé cuantas cosas más ( claro, a esa temprana edad mis conocimientos sobre lavadoras era bastante limitado) salía disparada a sentarme en una sillita enfrente de la ventana redonda para ver dar vueltas y vueltas a la ropa que había dentro. Ese rummm...rummm....ejercía sobre mí un extraño poder, era como si me hipnotizara.
¿Pero qué digo??...Ejercía ( en pasado) no...Ejerce!!...ejerce!!...(en presente).
Lo que quiero decir es que a estas alturas cuando pongo la lavadora, me espero a oír el sonido del agua cayendo por el cajetín, espero que comience a dar vueltas y entonces me siento un rato ( ahora no tengo más tiempo que un rato) a mirarla, como cuando era pequeña, pero con una silla más grande, efffidentemente.
Esto de la pasión por el agua no tengo ni puñetera idea de donde me viene.
Siguiendo con el recuerdo sé que mi madre, para que la dejara en paz, tenía un par de opciones....Una era la lavadora. Oye!!, mano de santo....me tenía quieta y embobada por lo menos media horita, porque cuando llegaban los centrifugados me piraba...Los centrifugados no me gustaban nada de nada, ahora tampoco. Se rompía el hechizo relajante y "atontolinante", y era como si la sesión de hipnosis se diera por terminada...Así que mirar centrifugados, no gracias.
Iba diciendo que mi madre tenía dos opciones, una como ya he comentado, era poner en marcha la lavadora, la otra era abrirme un grifo de agua y dejarme subida a una banquetita desde donde podía llegar al grifo...¿qué por qué hacía eso??....pues porque a mí me daba por estar no sé cuantísimo tiempo intentando coger el agua con las manos...No había manera, siempre se escurría entre los dedos...Y yo, venga, otra vez, a ver si había más suerte, a intentar retener el agua...Debe ser que querer coger lo imposible ya me venía desde pequeña.
Ahhh!!!...se me olvidaba, a mi madre le quedaba una tercera opción para que la dejara en paz....Darme una bolsita lleeeeena de botones...Botones de todos los tamaños, tactos y colores...Eran...eran...eran preciosos!!!...Los colocaba por montones...aquí los rojos, aquí los blancos, ahora los más grandes primero, después los medianos...y así me pasaba tampoco sé exactamente el tiempo, pero debería ser el suficiente para que mi madre descansara de mí...
Vale, pues sí...sigo con el vicio de mirar la lavadora, el agua ya no intento cogerla, ya sé que no puedo, ya sé que haga lo que haga, con mis manos no la retendré nunca, pero juego con ella, eso sí puedo hacerlo. Y lo de los botones, qué os voy a decir, que tengo una bolsa llena de botones que voy rellenando y que de vez en cuando me digo "voy a mirar cuantos botones hay, por si me hace falta alguno", pero sé que es una excusa para volver a jugar con ellos como cuando era pequeña.
¿Cómo?...¿qué?...¿que por qué os cuento todo esto?...Y yo que sé...me ha salido así sin más, sin pensar ( que por otra parte es lo que me suele suceder). No sé por qué lo he hecho pero me he quedado de lo más tranquila y relajada, y eso que no tengo la lavadora dando vueltas delante de mí. ![]()











cancion dijo
Te he imaginado en tu sillita viendo girar el tambor de la lavadora y me has recordado a mi gata que, como a ti, le encantaba sentarse enfrente de la lavadora cada vez que la ponía pero además hacía algo que seguro tú no hacías: Giraba la cabeza al compás del tambor xD ( yo siempre pensaba el día menos pensado o se me marea o va a tener problemas de cervicales, pero menos mal que no pasó ninguna de las dos cosas), cuando llegaba el centrifugado también se piraba (menos mal por su cuello!). Con lo del grifo no ponía las patitas pero sí iba a beber de él y como no la vieras que maullido pegaba para que supiera que necesitaba calmar su sed ( eso sí, por las noche le dije que nanay, que a beber de su bebedero, faltaría más!). Eso sí, botones nunca le di para que se entreteniera, si hubiera leído tu post antes seguro que lo habría hecho ;) pero ya me encargaba yo de clasificarlos, aunque yo lo que tengo es una colección de canicas que seguro no tiene nada que envidiar a tus botones xDDDD
Un besazo enorme, sabes que me encanta leerte!
21 Julio 2009 | 03:26 AM