LO COLOCO, LO COLOCO...COMO PUEDO, MI PELO
Dado el escaso tiempo del que dispongo últimamente no he podido ir a ningún sitio, pero ningún sitio de ningún sitio(incluído el pasar a veros)...Entre estos sitios a los que no he podido ir, y, aunque de normal tampoco vaya mucho, está la peluquería. De repente me he acordado que en una circunstancia similiar encontré una solución para lo del peinado, de hecho ya la estoy utilizando...¿Qué cuál es esa solución?...Os la cuento, os la cuento.
Así fue como encontré la manera de peinarme consiguiendo el efecto deseado, colocar mi pelo:
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Mis pelos irreverentes sabiendo mi escaso tiempo para todo, aprovecharon para revolverse un poco más de la cuenta, y claro, decidieron crecer si orden ni concierto, una punta p'allá, otra p'acá, además de situarse en posición de "Fiiiiirrrrrmes...Arrr"... entendéis, ¿no?..., tiesos, tiesos, e indomables...
Después de lavarme la cabeza y darle unas cuantos golpes de secador a todo marcha, ( a los pelos, no a la cabeza, aunque ganas no me faltaron) el resultado final venía a ser el mismo que si hubiera metido los dedos en un enchufe, igualito, igualito...uséase, peinadoporelectrocución.
Visto el resultado obtenido, el siguiente paso consistía en intentar bajar con un cepillo a los indomables y puñeteros pelos, a costa de lo que fuera, hasta conseguir un volumen aceptable. Pero no. No se dejaban. He de reconocer que mi pericia para peinarme es...es....¿cómo la definiría??...nula total??, eso, nula total, cero pelotero. Eso en condiciones normales, por lo que habitualmente más bien me decanto por el despeine, así que en situaciones a-normales, qué os voy a contar...
A continuación de lo que ya he dicho que hice, y después de mirarme al espejo, la primera impresión ( y la segunda) era sentir que me había colocado un casco en la cabeza...tal cual oye!!...Y de repente...¡Idea!!...un casco!!...¿¿Queréis casco?? ( esta pregunta se la hacía a mis pelos revuelti-locos)...pues vais a tener casco, pero de los buenos, de los de verdad!!.
Pensado y hecho.
Me fui a por mi casco, el de la moto, sí... este casco, el que llevo puesto en la "afoto"

y en plena subversión pelil, me lo encasqueté ( nunca mejor dicho) en lo alto, en la azotea, empujando bien...¡Hala!!!...todos los pelos pá dentro. Ni uno se quedó fuera. Ni uno solo. Ellos lo intentaban, obviamente, pero ni el casco ni yo les dejábamos.
Pasada media hora, y con mucha precaución, por si las flais, procedí al levantamiento del nuevo sistema para peinar los crazy-pelos...y ¡¡Albricias!!...todos los pelos lisitos, planitos, colocados... en una palabra...domados!!... ![]()
Así que ya no voy a necesitar ir a la pelu nada más que para que me recorten un poco, porque para peinarme ya tengo el casco.
Y no veáis el tiempo que se gana, ya que a la vez que te peinas puedes hacer un montón de cosas...como escribir este post, por ejemplo. La cabeza pesa un poco más de lo habitual, ( de hecho se me está ladeando y el cuello está a punto de contracturarse...) pero comparadas las ventajas y las desventajas, no hay color, mucho mejor ponerse el casco. ¡¡Dónde va a parar!!.














lebiram dijo
JAJAJAJAJAJA
Muy buen truco.
Ya sé que hacer con el casco que tengo en el trastero.
A ver si te lee alguien del gremio de peluqueros, te copia la idea y me veo sentada en la pelu con un casco puesto mientras me leo una revista... no hija no... que se lo curren un poquito.
De todas formas, no abuses, a ver cómo le explicas al fisio cómo te has hecho la contractura sin que se parta de risa.
Buen día y mejor fin de semana, REPEINÁ :)
Besos grandes y abrazos meticulosos (no te vaya a estropear el peinado) ;)
28 Noviembre 2008 | 12:53 PM