LA PRIMERA VEZ...DE LO QUE SEA
Es lo que tienen las primeras veces...que son, eso, primeras, y por lo tanto nunca, nunca más, vuelven a serlo. Quedan en el recuerdo como lo que fueron, "la primera vez, de algo"...Claro que, a la hora de contarlo, sucede lo mismo, que puedes contarlas una vez, sólo una vez por persona o grupo de personas, porque sino ya no sería la primera vez que lo cuentas y entonces te convertirías, me convertiría, en una especie de " abuela cebolleta", repitiendo sus "historietas".
En relación a esas primeras veces, por aquí ya he largado un par de " primeras veces sobre algo", pero creo que ésas las voy a dejar para otro post de "reposiciones" veraniegas...
Sigo...Me "paice" que lo que viene ahora, a vosotros no os le he "endilgado" todavía
...¿no?...
Es que el otro día estuve en un picadero, y claro, me acordé de "esa primera vez", y me dije: " que se lo cuento a mis amigos cocteleros!!...vaya, hombre!!...Que sí, que se lo cuento!!"...Y como lo prometido es deuda, aunque sea una promesa hecha a uno mismo, pues os lo voy a contar...
MI PRIMERA SALIDA A LOMOS DE UN CABALLO ( o qué os habíais pensado??)
.
Era primavera, hacía buen tiempo, el día estaba soleado pero no caluroso, y una pequeña brisa ( no marina claro) corría por la sierra, lugar donde habíamos ido a montar a caballo.
Todo empezó unos días antes, cuando a alguien se le ocurrió la brillante idea de ir a dar un paseo por la montaña, y a caballo.... Los demás ya habían ido varias veces, y alababan las excelencias de tan inmejorable idea, pero yo....., que lo más cerca que había estado de un caballo era a través de una pantalla, bien de cine, bien de Tv, pues me amagué, a la espera de que alguno renunciara..... Pero....., no fue así. Ya he dicho en alguna ocasión, que aquí, mi menda, peca un poco de chulita (mea culpa, mea culpa), y en esta ocasión no me dejé a mí misma en mal lugar, y después de comprobar que nadie se retiraba de la essssstupenda excursión, no me quedó otra que decir " qué bien!!, qué maravilloso!!, un día en la montaña y con caballitttos...".
Bien..., día D, hora H.
Llegamos.
Aparece un señor que va y pregunta: ¿sabéis todos montar?. Yo, suspiro, miro al cielo, y le digo que yo no, que es la primera vez. Las miradas de mis amigos no dejaban lugar a dudas, echaban rayos exterminadores..... Peeeero.... ya estábamos allí.
El susodicho señor, agarra un jamelgo, tira de él con el consabido "tch, tch.... vaaaaamoooosss Manchaaaaooo!!!!! ( Manchado era el nombre del caballo), y llegan ambos- señor arrastrando jamelgo- hasta donde estaba yo. Me da las indicaciones, escasas pero oportunas, y me ayuda a montar...... En ese momento creí que el caballo se abría de patas, de las cuatro, y nos quedábamos allí mismo los dos.....Excursión terminada.... Debía tener como 150 años, el caballo, no yo, y las patas no le sujetaban, o más bien, le sujetaban poco. No penséis que el problema era mío, o por lo menos no del todo. Quiero decir que si en vez de montar yo, lo hubiera hecho una mini-mini-mini sílfide, estoy segura que hubiera sucedido lo mismo. "Manchado" consigue estabilizarse, se asegura en la posición, y, como los demás, con sus briosos corceles ya estaban listos, nos pusimos ambos a la cola de la excursión......
MAL!!!, MUY MAL!!!...... esto no se le hace a una amiga..... Mierda de caballo!!! Pero... es que no sabe que hay que andar??? Es que no le han dicho que siga al grupo???... Y allá en la lejanía que se escucha: "¡pero dale fuerte!, ¡azúzale!.." Qué le azuce??? Pero si este jamelgo de las narices va por libre, a su tran-tran, que no me hace ni maldito caso.....Probé por las buenas " anda caballito guapo, que se están partiendo el culo con nosotros" "hala, Manchadito, un paseito, pequeño..., eh??" Por las malas " La madre que te parió Manchao, tú no eres ni caballo ni ná" " miraaa ¡que voy y te meto!...." Pero nada parecía convencerle..... De repente, sin saber por qué, empezó un trote cochinero, y yo, que no sabía como sujetarme en la silla... bo-oote arriba, bo-oote inclinado, recompostura de la posición, nuevo bo-oote arriba, ahora arriba y adelante..... Joé, joé, JOÉ!!!!, paaaraaaaaaa, caballito, paaaaaraaaa!!!...Sooooooooooooooooo!!!!!!!.
El maldito se paró en el sitio donde le dio la gana y cuando le dio la gana, y este fue un matorral que le sirvió de desayuno..... Mientras tanto, aquí la chulita, bufaba, jadeaba, se colocaba en la silla, intentaba poner los pies en los estribos...... Y mis "amigos" por llamarlos de alguna manera, carrerita va, carrerita viene, a lomos de sus magníficos caballos, para verme, echarse unas risas, y volver a partir raudos con las crines de los animales y sus propias melenas, al viento......
Una vez que hubo desayunado el "Manchado", decidió que ahora SÍ quería darse un paseo, pero tranquilo, nada de estréss, paaaata una, paaaata dos, paaaata tres, paaata cuatro, y vuelta a empezar, paaata una, paaaata dos...... Pero el muy hijo de su madre sabía perfectamente donde iba. Yo no, pero él sí.... A una charca para remojar el desayuno.... Esto ya fueron palabras mayores..... Él, que p'alante, yo, tirando de las riendas como Dios me daba a entender, que p'atrás, unos momentos de lucha sin cuartel y....... Ganó él, y allí nos encontrábamos, en mitad de una charca, el caballo percherón tirando del cuello y de paso de mí, ya que yo era una continuación de las riendas que tenía bien apretadas y tirantes, incapaz de soltar un poco para ver si una vez que hubiera bebido continuaba con su paseo, o sea...que estaba bloqueada...
.
De nuevo llegaron en mi "ayuda" los amigos de antes: "pero suelta un poco, que tienes las manos moradas, que vas a romper el cuero de las riendas" "que le vas a partir el cuello..". " dale margen, que él sabe...." ¡¡Qué él sabe....!! ¡¡Qué él sabe....!! Me cagüen todo lo que se menea!!!!... Pues sí, era cierto....Solté, bebió y salimos de la charca. Nada más salir, vimos como pasaban en sentido contrario al nuestro, los alados caballos con sus jinetes,a la velocidad del viento, y "Manchado", dando por concluida la excursión, dio media vuelta y, ahora sí, sin demorarse nadita, nada, pero a su paso, inició el camino de regreso.... En esos momentos yo ya no sujetaba las riendas, ¿Pá qué?, los pies los llevaba colgando, el cuerpo era como un peso muerto encima de la silla, la mirada la tenía perdida y fija en un punto desconocido...... solo quería llegar,¡ ya!, como fuera, pero llegar..... Y llegué, bueno, llegamos..... Me "bajé" como pude, le di un par de palmaditas( con la mano abierta, no con el puño cerrado, que ganas no me faltaron) a "Manchado", los buenos días al señor de antes, que no sé por qué tenía una sonrisa sospechosa en la cara.... Y me fui con los "amigos", a jalearnos por lo bien que "nos" lo habíamos pasado.....
Ante tamaño ridículo, necesitaba un desquite..... Así que en cuantito llegué a casa, me busqué un sitio para dar clases de equitación.... Me apunté, y allí que iba los sábados.... No vayáis a pensar, sin exquisiteces..... Vamos, que ni traje de montar, ni botas, ni "gorrito", por no tener, ni fusta, el sitio era un poco....un poco, bastante, más rústico que todo eso..... Pero me enseñaron... A la siguiente vez propuse yo eso de ir a montar, pero...., ya me curraba lo del trote español, el trote inglés, galopaba, y después desmontaba ( que no bajaba)..... vamos, que aquí se acabaron las risas (!! por mi madre que lo conseguía!!).....
La verdad es que me lo pasé muy bien, tanto la primera vez ( no en el momento, claro) con todo lo que os he contado, como el resto de las veces. Por cierto ¡qué listos son los caballos! Me encantan.......
( Tengo reportaje gráfico de cuando "ya" sabía montar, pero sería una pena romper el anonimato, así que no os lo voy a enseñar....)















lascosasdepepe dijo
un abrazo.
4 Agosto 2008 | 11:42 AM