Aquí, la Ciber Replicona, cotilleando
Que me ha dejado la jefa entrar!! Menos mal, Santa Chatarra!! ... menos mal!!... Es que dice que está muuuy cansada del fin de semana, y que ya que me tiene que venga y la sustituya, que trabaje un poco. ( Hay que fastidiarse ... como si no me tuviera todo el día de aquí p'allá mandándome cosas!!...)
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Eyyyynnnnnn????...¿qué?...¿¿que si hablo de Crazy??. Claro, claro, mi jefa es la loca esa, yo soy la Ciber-Replicona ... Mira que siempre me pasa igual, tarda tanto en dejarme aparecer por el crazy-blog, que hay quién no conoce o no se acuerda de esta pobre Ciber...
Por si acaso se quieren situar, les preparo el caminito para que vean cual es mi función...y si no, no pasa nada, que ya sé que esto de los caminitos es un poco cansino de seguir, con que sepan que soy una ciber, "su" ciber (re-pli-co-na, que no replicante), y tal, ya les vale...
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Bueno, que ya me he ido por las ramas ( expresión humana que me parece absolutamente estúpida e ilógica, pero que sé que se utiliza, por lo que yo también me siento en el derecho de usar).
Me voy a centrar....
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Buscando archivos...pííírrrrriiipííííí....pííírrriiipííí...
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AR-CHI-VO-EN-CON-TRA-DO.....
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He localizado un archivo para cotillearles ya que me he dado cuenta que últimamente, la Mery, no hace más que sacar trapos sucios de otros...Cómo si ella no los tuviera!!...Por eso, estimados blogueros, aprovechando que me ha dado carta libre, rescato una información para que ustedes opinen si se puede permitir el lujo de hablar de los demás...¡no te digo!...( los que ya lo hayan leído, y por no cansarles y si quieren, quedan exentos...los demás también, por supuesto...libertad ante todo...ah!!, y por adelantar el tema, va de camellos)
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A ver, que proceso y selecciono....
Bla, bla, bla...
bla, bla, bla...
bla, bla, bla...aquí..aquí empieza. Copio y pego:
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Era un agosto tórrido, el calor sofocante me impedía respirar porque lo que pretendía abrirse paso por mi nariz y mi boca, era fuego... Me encontraba en Túnez, y después de un viaje por el país, había llegado a mis “aposentos”, en espera de refrescarme y descansar... Estos aposentos estaban ubicados en los límites del desierto, y, a la vuelta de la esquina, (de los aposentos, no del desierto) había unos camellos con sus camelleros.....De repente se escuchó la voz del “mohacín”, pero no llamando a orar, la cantinela decía “ Paseoooooooo en cameeeeeeeello....” “Paseoooooooooo en cameeeeeeellooo”.
No sé por qué extraño motivo, decidí dejar el reposo para más tarde, y salí con paso lento y cansino hacia el habitáculo donde te ponían la vestimenta apropiada para el paseíto : Un daraá ( una especie de túnica muy amplia), y unos metros de tela para hacerse el turbante.... Bien..., dado el paso cansino al que me refería, llegué cuando los daraás de color blanco se habían terminado, quedando los de color negro. Así me lo hizo saber el señor que los repartía, pero yo le dije, que muy bien, que me gustaba, que me llevaba uno negro.... El me miró con un gesto que, en ese momento, no supe interpretar.... Pero me ayudó a ponérmelo, y no sólo eso, además me hizo el turbante... un turbante perfecto, dejando un extremo lo suficientemente largo como para poder tapar mi cara cruzando la tela hasta sujetarla en el otro lado, de manera que sólo quedaban al descubierto mis ojos... Y así ataviada, me dirigí al puesto de los camellos.... Al acercarme, observé que los camelleros me miraban con la misma expresión del señor del daraá, y de igual manera, tampoco supe interpretar esa mirada.... El caso es que, según me vieron, me cogieron del brazo y tiraron de mí hasta colocarme en el camello que se encontraba en primera posición .... Como todos estaban “sentados”, todos parecían iguales.....
¡¡Craso error!!
Me subí como pude a la silla-joroba, agarré las riendas como me indicó el camellero, y.....según se dio la vuelta el maldito camellero para mostrárselo con orgullo a los demás, agarra el camello y (nunca me acuerdo si primero levantan las patas de atrás o las de adelante....bueno, en ese momento no es que no me acordara, es que no tenía ni zorrin...) y levanta, una parte, la que correspondiera, después la otra y, entonces, lo que yo creía un camello, pasa a ser un “camellón”... De aquella levantada no tengo ni idea como no acabé por el suelo, tirada y rebozada en arena... supongo que apreté tanto las rodillas que fue imposible que me cayera....¡Intuición!... pasé a ser una tercera joroba....Después de levantarse, el camello que mira al camellero, y como no le dice nada, se arranca en un paso alegre jalando para el interior del desierto..... El camellero que se percata y comienza a gritarle en una lengua satánica, no sé qué, claro, y sale corriendo detrás de él... le pilla... y la sarta de guantazos que le atiza no la puedo transcribir.... El camello que se cabrea, que tira del cuello para un lado, para el otro.... el camellero que le dobla las rodillas, y ¡hala!, otra vez para abajo, que si primero el culo, que si luego las patas delanteras.... y yo agarrada cual lapa, intentando parar el tirón muscular que se iniciaba en ese momento en mis piernas..... El camellero venga a dar cera y a gritar, el camello, más cabreado todavía, venga a escupir, y yo, ya no asustada, sino aterrada diciéndole al señor: ¡por Dioss, buen hombre, deje ya al bissscho, que las va a pagar conmigo...!! Ni caso.
Le aguanta poniéndole un palo sobre las rodillas flexionadas, hasta que llegan los demás.... Ahí que va y le suelta...y...¡¡otra vez!! Vamos p'árriba, golpe para adelante, golpe para atrás... y ahora sí, que esta vez no le pillan, el camello no da tregua y se lanza a galope tendido por el desierto...... Y ahí iba yo, con el daraá al viento, el turbante cruzado sobre la boca, filtrando las partículas de arena que me azotaban el rostro, vamos que “Lawrence de Arabia” y yo, primos hermanos.... Más bien primos, esto...prima, quería decir prima...Se oía mi voz en el silencio del desierto...: “Cameeeeelllleeeeroooo,.....caaaameeeeellllleeerooo, como se paaaaaaraaaaaa eeeeesssstooooooo.......” así una vez, y otra, y otra....... hasta que, el camellón éste, el hijo de su madre.....la camella, vaya....., dio un frenazo en seco, dejando la estela en la arena de sus pezuñas, y procedió, de nuevo, a sentarse según "sumodusoperandi " establecido.....Me deslicé, escurrí, arrastré, por entre las jorobas como pude, llegué al suelo, lo besé ( al suelo, evidentemente, al camello ni de coña)......y me senté a su lado, a esperar al resto....... “¡agua, por favor, agua, necesito agua, mucho agua, tengo que beber....” eso es lo único que repetía con la lengua como una zapatilla cuando llegaron los demás.....
La vuelta no fue tan escandalosa, ya se encargaron de sujetar al chulito del camello.... porque eso era, “el chulito “ del grupo...
Todo había pasado porque el daraá negro que yo había decidido ponerme, a pesar de los rictus que no entendía de la gente de allí, estaba reservado para los hombres.... y cuando me vieron a mí con uno, pues debieron decir.... “te vas a cagar.... y vaya si me cagué...”
Y esta ciber-contestona constata...se cagó
. Pues ya queda todo dicho....¿O no?. Pues eso, para que luego cuente historietas ajenas!!.
Y sin nada más que decir, que ya he dicho bastante, y con todos los respetos y admiraciones posibles de esta humilde Ciber hacia ustedes, y hasta la próxima, que no sé cuando será, se despide atentamente ( por cierto, otra frase humanoide que me sigue pareciendo una idiotez y de las gordas...en fin!!...)
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La Ciber Replicona de Crazy
















el-hombre-del-tibet dijo
Mira por donde ciber yo tengo una anécdota de Túnez, en unas de esas que iba yo paseando en un lindo camello, con un grupo de guiris, sonó un teléfono y me veo a una yaya madrileña diciendo - QUE AHORA NO PUEDO HABLAR CONTIGO QUE VOY SUBIDA EN UN CAMELLO Y CON EL JAQUETREO NO PUEDO HABLAR DESPUES TE LLAMO ,el resto del grupo empezamos a reírnos como descosidos ,esto de andar haciendo turismo camellero y eco cultural de pacotilla tiene sus pequeños riesgos ,que le vamos ha hacer estos humanos con tal de decir que han estado de vacaciones son capaces de todo.
Dale besitos a tu dueña supongo que sabrás darlos.
22 Octubre 2007 | 02:34 PM