SU CUELLO EN MIS MANOS
Tenía su cuello en mis manos.
Con un simple movimiento, seco y certero podría, si quería, cercenárselo.
Él parecía no darse cuenta, o quizá sí, pero su cara no expresaba ningún temor. Me miraba a los ojos, supuestamente tranquilo y yo le devolvía la mirada aparentando la misma tranquilidad, aunque un ligero temblor me delataba.
.
Mis ojos iban de los suyos al cuello, del cuello a sus ojos, en un movimiento cíclico.
De nuevo y sin quererlo, sin premeditación, volvió el pensamiento envenenado... “Le tengo en mis manos, su cuello está ahí, ofreciéndose, como si dijera: haz lo que quieras conmigo”.
Entonces en ese momento, mientras su yugular, expuesta y frágil, latía a un ritmo acompasado, imaginaba la sangre saliendo a raudales por el corte que le había infringido, un corte perfecto, de un solo tajo, un corte que hacía que su sangre descendiera por la garganta hacia el pecho...caliente, espesa, roja...
Imaginaba su mirada en ese instante, sería de estupor, seguro...Imaginaba la mía...¿de qué sería mi mirada?...¿de incredulidad?...Sería una mirada de ¡Lo he hecho!!...no sé cómo...pero he sido capaz de hacerlo!!...o más bien sería de ¿Cómo he sido capaz de hacerlo?...¿por qué?...¿por qué lo he hecho?...
.
................................x-x-x-x-x................
- Qué estás pensado?? ... María... ehhh!!! ... María...
- Hummm...qué??...qué??...ahh...nada, nada...tenía la cabeza en otro sitio...nada, un despiste.
-(con una sonrisa) Pues ten cuidado, cariño, y presta un poquito más de atención, no vaya a ser que me rebanes la yugular...
- No te preocupes, “mi amoll” aunque no lo parezca, estoy poniendo “toda” la atención del mundo en esa yugular...
.
Después de este lapsus novelesco, ( e ínfimo, añado..., y carente de toda importancia, re-añado..., e influenciado por la parte de mi cerebro que va de peliculera, sin control ni responsabilidad alguna por mi parte, requete-añado, y es lo último que añado) continué afeitando, con mucho mimo y cariño y amor y sobre todo pre-cau-ción, a mi homo o viro* , ya que, por ciertos motivos que no vienen al caso, no podía hacerlo solo.
.
Al terminar de medio-afeitarle, apliqué el after-save. En honor a la verdad le aticé tres o cuatro tortazos con la mano abierta, disimulando, como si fuera un masajito, por haberme hecho tener tales pensamientos (¡¡ todo fue culpa suya!!). Pensamientos irreales pero absolutamente malignos y embriagados de poder, (maldito poder!!) al poner su cuello y su vida, en mis manos...
.
Ahora sólo espero que no me pille contándolo ( es que ya me “cazó” una vez largando sobre su arte en "hacer tortillas francesas").
También espero que no haya chivatos por este barrio...porqueeee...no los hay...¿verdad?...
( sólo lo digo por su bien...)
.
* Homo o Viro: Palabros en esperanto...JA!!














Crazy Mary dijo
Aquí la Crazy, autocomentándose:
Está bien, está bien, dije que no iba a postear en una semana, pero casi ha pasado ya, ¿no? y además no podía estar más tiempo callada, tenía que contar ésto...si no lo echo pá fuera se queda dentro y es peor. ;-))
1 Octubre 2007 | 01:00 PM