DE CHAMPIÑONES Y LENGUADOS
Es que no voy a aprender nunca??...Pues parece que no.
Ayer me dio por coger unos champiñones en láminas que tenía ya al borde de la gangrena, más que nada por “la” color que estaban tomando, sí, ese color que toman cuando empiezan a ennegrecer por los bordes,( la fecha de caducidad no había llegado, estaba muy próxima, pero no había llegado aún), y muy decidida comencé a sacar los aperos necesarios para su preparación.
Que si sal, que si perejil, que si zumo de limón, que si vinito blanco, que si un poco de aceite, que si....que si...que si pimienta blanca...Sí, ¡la puñetera pimienta blanca!! ( ehhhh...tranquis!!...cada uno embadurna"sus" champiñones con lo que le da la realísima gana...¡sólo faltaba! que ahora me deis la murga vosotros!!).
Va...lo dejamos así.
Bueno, todo iba progresando “adecuadamente”, hasta que le tocó el turno a la pimientalasnarices....Y nunca mejor dicho lo de "narices".
Comencé a esparcir a “esa”, ( ni su nombre quiero decir) ya molida, por encima de los champiñones cuando estaban un pelín tostaditos por el efecto “teflón”, pero me da que la pimienta ( ya lo he dicho, joé, ya la he nombrado!) tenía otros planes, así que se dedicó a volar y a hacer piruetas por el aire hasta llegar a mi órgano olfativo o nalpia ( podría decir naricilla, pero iba a quedar un poco cursi)...
De ahí, a que este mismo órgano respondiera..., a su manera, claro, o sea, utilizándome a mi, pasaron como 0,5 segundos... y...¡Hala!...venga a estornudar y estornudar...Encima de la sartén, encima de los champiñones, encima del perejil, encima de la encimera....¡encima de todo!...
Ehhh????...No claro, no me comí los champiñones. Es que como vi a los miasmas correteando por encima de ellos como si fuera su casa, me dio repelús...( y eso que no soy demasiado asquerosita...pero es que había un montón, y eran tipo miasmón!!)
A lo que iba, lo que quería decir con lo de que “nunca voy a aprender”, era que, hace unos meses, me sudeció otro pequeño incidente, pero esta vez con un lenguado.
Y para que veáis que no exagero y os deis cuenta de que los elementos (sobre todo alimenticios) están contra mi, os lo voy a contar, incluso a riesgo de que me llaméis plasta.
Mira....que no me arriesgo. Que lo del lenguado lo cuento otro día.
PD: Al título le podeis suprimir lo de "Y lenguados", que hoy sólo son champiñones.










unaovarios dijo
No es que quiera de molestar, pero has probado a echar los ingredientes de aderezo y aliño (los en seco, no el vinagre, claro!) con los dedos en vez de meneando el botecito? Es que yo he tenido desastres culinarios catastróficos, para que te hagas una idea, ya no echo sal a las comidas, cada uno se adereza su plato ya servido y documentado por su propio paladar. La última catástofe fue hace dos años apróx. me quemé las manos con la multirrápida, ya lo contaré que tiene ampollas la cosa. Un Beso.
23 Febrero 2007 | 12:08 PM