EL NOMBRE DEL BLOG
Cuando nacemos, no tenemos ninguna decisión sobre el nombre que vamos a llevar toda la vida ( unos con más alegría que otros, también es verdad ). Llegas a este mundo, y como es natural, los padres ya han pensado como te van a poner. Unas veces el nombre en cuestión es una especie de homenaje a algún miembro de la familia, como por ejemplo Beremundo ( la madre que...!!! Sin ánimo de ofender a algún posible Beremundo bloguero, pero es que el nombrecito se las trae) por el abuelito, otras, es el mismo nombre del padre o la madre, según el sexo del neonato, pero en disminutivo, ( Pepe y Pepito, Susana y Susanita..., por ahí lo arreglan con un “J.R.” detrás del nombre, pero eso aquí no se lleva, más bien queda tipo hortera total), otras es todo lo contrario, lo que se busca es la originalidad, y miran y miran hasta llegar a un nombre que no lo tenga nadie, o casi nadie, en el mundo mundial, o por lo menos en el mundo mundial cercano. Resumiendo, que en cuanto a esto, al nombre que vamos a llevar toda la vida, estamos en manos de los padres.
Peeeeeroooo.....de repente, aparece una nueva posibilidad de tener un nombre propio.....un BLOG. Y claro, supongo que la mayoría no pensamos muy bien lo que ponemos. Nos viene un “flash”...y zas! Título del blog escrito. En esta situación no tenemos a quién cargarle el muerto cuando, pasado un tiempo, puede que no nos guste aquél que elegimos en su momento.... Y lo vemos un día, y otro día, y otro...ahí, en la pantalla, bien clarito, y no solo lo vemos nosotros....lo ven toooooodos los demás. Pero además, no solo lo ven, sino que nos reconocen por ese nombre, de modo y manera, que el apelativo seleccionado termina por engullirnos...Nosotros ya no somos esas personas que se llaman como Dios les dio a entender a sus padres cuando las inscribieron, noooo, nos llamamos como hemos elegido hacerlo, nos guste o no. Y aquí quería yo llegar...Ojito con el nombre!!!! ( Los nuevos están a tiempo de pensárselo) porque una vez que comienzan a conocerte los amigos blogueros, es muy difícil cambiarlo por otro.
Y si ya te ha absorbido la personalidad, ( sí..., te envuelve, te come, te absorbe, te.... todo) pues menos todavía, de hecho, creo que al final somos nosotros los que nos adaptamos al nombre, y no al revés. Es decir, que terminamos por tener características propias de la denominación del blog ( y no voy a poner ejemplos).
También creo, que otros miembros de la blogosfera, más listos ( y no como yo, que de pensármelo nada,) se tomaron su tiempo para decidirse por uno, y lo llevan con orgullo y como seña de identidad...pues ¡enhorabuena!!, porque como he dicho antes, nos reconocemos en este espacio por ese nombre, el del blog, y la mayoría de las veces terminamos identificando la personalidad de ese ser con el título de susodicho blog. Supongo que unas veces para bueno, y otras para no tan bueno, pero es el peso o carga que se ha de llevar por la inconsciencia que nos acompaña a la hora de elegir un nombre para nuestro blog. ¡Es lo que hay!!
Firmado: CrazyMary... nombre corto, Crazy ( ¿¿lo veis, lo veis,??, a esto me refería, y que conste que una vez absorbida por este nombre, el de Crazy, ya me encuentro tan a gusto y tan contenta...¡me siento poseída!)



angelsinalas dijo
Tienes toda la razón, porque yo empecé mi blog si tener alas, de hay mi nombre y ahora que ya las tengo, pues nada...que ya no puedo hacer nada...que sigo siendo "angelsinalas"....para siempre como tú bien dices...porque ahora no quedaría bien ni puedo ponerme, ni tampoco me identificaría, porque me vería absurda "angelconalas",ja,ja...o sea, que me quedo como estoy, alaaaa.
Y aunque no venga a cuanto creo entender y sin pretender nada que eres una "miaja" paisana mía....pero ssssccchhhhhh....a mí no me gusta desvelar mi identidad, así es lo mantendremos en top secret.
Muchos besos wapa!!
18 Enero 2007 | 11:44 AM