EL CIRCO...BUENO...MI CIRCO
Pues sí, hoy pretendo hablar de un circo....que no de todos los circos, sino del circo como yo aprendí a verle....supongo que para mi desgracia. Es que he visto por ahí un anuncio diciendo eso de “vuelve el circo”... y he recordado.
Siendo yo pequeña, vivía en una zona donde instalaban un circo. Solían hacerlo como dos veces al año, una en invierno (coincidiendo con la Navidad) y otra en verano, pero no muy verano. Cada día para llegar a casa tenía que pasar por lo que podríamos denominar la trasera del circo. La gente que iba a ver el espectáculo, esta parte ni sabían que existía...pero para mí, prácticamente lo que no existía era la “delantera” de ese espectáculo. Es decir.....Ellos, los demás, veían lo más bonito...las luces, los brillos, la parte de carpa perfecta, los trajes llamativos....en una palabra, la fiesta. Yo, como ya he dicho, y creo que para mi desgracia, esta parte quedaba tapada por lo que yo veía, o sea, la parte de carpa deteriorada y ajada, los carromatos desvencijados, los trajes con remiendos tendidos en cuerdas casi improvisadas, atadas como Dios daba a entender en espera de que hubiera suerte y se secaran para la siguiente función, veía a los componentes del circo, recién levantados, con los pelos revueltos, sin pintura en sus caras, esa pintura que hacía que soñaras con seres como de otro mundo....ese era el problema, para mí no eran seres especiales, sino personas de carne y hueso, con un montón de problemas para sacar adelante la función....Sin casa, pasando frío en invierno y calor en verano....lavando en barreños su ropa, con agua que cogían de fuentes, con trajes sin encanto, mojados, sin brillos, y además rotos y recosidos, mal-disimulando sus sietes. Todo esto de lejos no se veía, no se apreciaba....Quedaba difuminado entre las luces de colores y las sombras..... Ah!!, las luces....esa era otra...creo que me sabía hasta el número de bombillas fundidas, colocadas estratégicamente para que no se notaran....como todo.
Y esa era mi sensación, sensación que no he podido sustituir, que el circo era una mentira tras otra, y que estaba pensado para engañar a los niños y hacerles creer en un mundo que no existía. Un mundo de fantasía que en cuanto doblabas la esquina, se convertía en un mundo tan real y con tantas cosas a esconder, que a mí no me gustaba. Nada.
Y ahora me pregunto ¿por qué tuve que ver esa parte? ¿por qué tuvieron que plantar el circo ahí, justamente ahí para que yo lo viera?.....Hubiera preferido ver lo mismo que veían el resto de los niños.
Claro, nunca voy al circo...... como habréis podido comprobar, sigue sin gustarme. Pero insisto, este es el circo que yo ví, que por supuesto no tiene por qué ser el real. Solo es “mi” circo.


detalles dijo
Pero así es cualquier espectáculo. El teatro, la canción que nos emociona que es aborrecida por el compositor y cantante...
Es curiosa tu historia, y muy real. ¿Lo que hacemos para otros tiene el valor que le dan los que lo parecian? ¿o el que le da quién lo hace?
30 Enero 2006 | 01:02 PM