Ya sabéis que tengo dos hermanas, una mayor que yo y otra más pequeña. Mi hermana mayor dice que recuerda pocas cosas de su infancia, de nuestra infancia, e intentando hacer que las recordara me vino a la cabeza la película "El príncipe de las mareas", donde el protagonista dice que él será la memoria de su hermana, de su infancia, porque ella no la recuerda. En ese momento pensé que, aún tratándose de una película, podría intentar hacer algo parecido hablando de mis recuerdos, recuerdos que de alguna manera también serán los de mi hermana, aunque pasados por mi propio tamiz.
Cuando miro al pasado nos veo a las dos riéndonos a carcajadas...No sé si habéis tenido alguna vez un ataque de risa...Por si acaso no lo habéis "padecido", aunque me extraña, un ataque de risa es ese momento en el que, aunque quieras, no puedes parar de reír...No, no me refiero a la risa tonta, no es eso. Es un ataque en toda regla...Se te saltan las lágrimas, los músculos del estómago te duelen, la cara ya no es capaz de estirarse más, el diafragma sube y baja, y sólo se oye... jajaja...jajaja...jajaja...jajaja....Pues así eran nuestros ataques. El motivo o la causa era lo de menos...De repente una empezaba a reírse, la otra se contagiaba y entonces cuando veíamos que ya no podíamos parar cada una se tenía que ir a una habitación de la casa y nos chillábamos:
-Cállate!!!...cállate ya!!...jajaja..jajaja....Cállate!!!...jajaja...que no quiero oírte!!...jajaja...Que ya me duele el estómago!!..jajaja...jajaja
-Es que...jajaja..jajaja...jajaja...es que no puedo.... jajaja...jajaja....cállate tú...ríete bajito!!!... jajaja...jajaja...quiero parar ya!!!... no quiero reírme más!!...jajaja...jajaja....
Y así nos pasábamos no sé el tiempo,hasta que las risas se iban distanciando ....Acabábamos agotadas, como si nos hubieran pegado una paliza, y luego durante un rato largo no teníamos ganas ni de hablar...más bien es que no podíamos ni hablar.
Mi hermana era muy coqueta, yo era como más chicazo, pero ella no, ella era toda una señorita. Los zapatos los llevaba siempre limpios y brillaaaantes... Desde pequeña. Quizá este detalle lo recuerde y me llame la atención porque yo solía llevar deportivas. Le encantaba la ropa nueva y la moda. Siempre iba a la última...muuu fashion ella!!...Teníamos una tía que sabía coser muy bien, y mi hermana cogía revistas y le decía a mi tía qué vestido quería para que se lo hiciera. Algunas veces incorporaba modificaciones al modelito...Vamos, que se hacía su propia moda!!...
Ibamos al colegio juntas, pero he de decir que a mi hermana lo del cole no le molaba mucho. Iba porque tenía que ir, pero estudiar...eso era otro cantar. Así que protestaba... protestaba mucho. Era una protestona de cuidado, pero nada más que eso, porque la fuerza se le iba por la boca...con un milllón de palabros malsonantes y con mucha fuerza, eso sí...Aunque a mi madre, maldita la gracia que le hacía tanta protesta!!...
Por las mañanas mi padre nos llamaba antes de irse a trabajar, y nos traíamos unas peleas que pá qué!!, a ver quién era la guapa que se levantaba la primera...Aquí, imagino, que si mi hermana recordara bien las cosas, ella las vería de una manera diferente a como las veo yo. Creo que ella se sentía responsable de las dos pelmazas de hermanas pequeñas que le habían endilgado para llevarlas al colegio...Supongo que incluso esa responsabilidad la pesaba...No sé...Este recuerdo de ella me lo tengo que inventar un poco.
En mi memoria creo recordar que no le daba mucho la coña...Eso creo...Bueno, excepto cuando le quitaba las chanclas de dedo suyas, porque yo no tenía, y que me encantaban...( ahora las odio!!!!, ya ves tú!!)....O cuando le levantaba los patines y salía pitando con ellos...O cuando intentaba ponerme ropa suya que me gustaba...Habéis leído bien..."intentaba"....Ahhh,noooo bonita!!!, hasta ahí podíamos llegar!!....Su ropa NI TOCARLA!!...vale, vale, le decía yo...pues no la quiero, pá ti, rica, toda pá ti...Porque claro, como en toda familia que se precie las broncas existían...Y sí, creo que las broncas tenían la misma intensidad que las risas, sólo que como yo era más pequeña, durante un tiempo la que mandoneaba y ganaba en las broncas era ella...Luego las fuerzas se compensaron...
A ver....que más....
Ahh!!!...sí!!!...Una anécdota de domingo.
Nos encantaba el pollo frito....a trocitos pequeños...Pero hete aquí que a las dos nos gustaban los trozos de pechuga muy fritos...Cuando mi madre llegaba con la fuente del pollo aquello se convertía en una guerra de guerrillas...Este para mí, decía mi hermana...Según decía eso, yo, calladita, con el tenedor ya estaba pinchando el trozo que ella había elegido...¡Estate quieta!!, ese trozo le he elegido yo!!...pues haberte dado más prisa, eso te pasa por hablar tanto...y mientras seguía protestado, ahí que te iba yo otra vez con el tenedor y pillaba otro trozo...¡hala!!!, más charla, más bronca...Como a mí me la traía al pairo, es más me compensaba que ella le diera tanto a la húmeda, pues yo dale que te pego, cogiendo los trozos que más me gustaban....Bueno, había veces que las peleas se dirimían en el mismo plato, y tenías que protegerlo como a tu propia vida, porque sino ¡adiós pollo!!... En estas que mi padre se cabreaba y nos regañaba, y entonces nos dábamos patadas debajo de la mesa...No sé por qué extraña asociación, esas patadas nos producían más risas que daño, y empezábamos con un amago de ataque...cuanto más nos reíamos más se cabreaba mi padre, cuanto más se cabreaba mi padre más patadas nos dábamos, y cuantas más patadas, más risas...en fin!!...la cosa acababa con alguna que otra torta...pero poco más.
Recuerdo que jugábamos...a hacer teatro,( imitábamos a personajes famosos), a disfrazarnos,( con toallas, colchas, sábanas...lo que pillábamos por casa) a pintarnos, a peinarnos, a llevarnos a caballito la una a la otra...Yo era más pequeña en edad, pero creo que tenía más fuerza, porque sino no hubiera podido con ella...También jugábamos al parchís y esas cosas...Definitivamente jugábamos mucho. Fíjate!!, hasta a mí me extraña este recuerdo con tanto juego!!...
Los veranos los pásabamos yendo a una piscina enorme...con mi madre. Mi padre llegaba al mediodía y no nos íbamos hasta que no cerraban...Mi hermana no se bañaba mucho, ella lo que quería era ponerse morena, porque siempre ha sido tirando a miedosilla, así que aquí, en la pisci, no me daba rollo. Me las apañaba yo sola, buscando a otras niñas que sí les gustara bañarse y estar todo el día en el agua.
Cuando éramos pequeñas disfrutábamos con las Navidades. Los Reyes Magos, los regalos, las cenas con la familia...Poníamos un belén y un árbol...vaaaale...un arbolitttto...y adornábamos la casa de arriba abajo...¡hortera, hortera que te cagas!, pero nosotras tan contentas...Luego las cosas se torcieron, al hacernos mayores, y ahora me parece que si esas fiestas no existieran, mejor.
Tengo más recuerdos, pero los iré poniendo poco a poco. Espero que cuando se los cuente a mi hermana le sirvan de algo para recordar su infancia.
Me pregunto por qué se acabaron las risas entre nosotras...Por qué ya no jugamos como antes...Las personas cambian, supongo, y las cosas que trae la vida unas veces nos hacen sonreír y otras todo lo contrario. Los miedos, los sinsabores, las decepciones, el sufrimiento, las enfermedades....Pero aún así, me lo sigo preguntando. Es más, lo que me pregunto es si, de alguna manera y desde nuestra edad adulta, se podrá recuperar alguna de esas risas... si ella, mi hermana, recuperarará su risa para volver a compartirla de nuevo.